DESGLOSANDO LA HISTORIA GUAYARAMIRENSE

DESGLOSANDO LA HISTORIA GUAYARAMIRENSE

 

(1865 – 2022)

Sucedió en el siglo XIX, en “El Salado”, conjunto de haciendas de las familias: Escalante, Callaú, Añez, y Saucedo, todos españoles americanos nacidos en Santa Cruz de la Sierra y fervorosos católicos. Cuando se iniciaba el invierno del año 1865, en la hacienda San Julián comprensión de Cotoca, vivía don Wenceslao Añez y doña Catalina Paredes Olmos, allí en la noche del “domingo”[1] “23 de junio de 1865”[2] nace un hijo de la familia Añez Paredes, el neonato llegó a éste mundo con dificultad, y estaba a punto de perder la vida, entonces la familia decidió bautizarlo con agua, como era la costumbre del católico cuando había peligro de muerte, en ese acto de devoción religiosa, el párvulo recibió el nombre de Manuel Jesús, el bautizante fue don “Marcelino Añez, hermano de don Wenceslao.

Desde ese momento la familia Añez Paredes quedó pendiente de la salud del recién nacido, pasaron cincuenta y cuatro días, y al ver la mejoría del niño, sus padres don Wenceslao y doña Catalina, lo llevan a la parroquia de Cotoca para oficializar el bautismo cristiano, esto sucedió el día lunes 17 de agosto de 1865.

En la fecha, Manuel Jesús Añez Paredes fundador de Guayaramerín, estaría cumpliendo 158 años de nacimiento. Honor y gratitud por la gesta fundadora de “Guayaramerín ciudad de palmeras y sirenas.”

 

 

Juan Carlos Crespo Avaroma

Encargado del Palacio de la Cultura y Galería de Notables del Beni

 

Bibliografía consultada:

  • OSUNA Julio Ernesto, Investigador de historia, 31 de julio 2019.
  • Certificado de Bautismo firmado por el P. Juan Felipe Rodríguez en Cotoca, Santa Cruz de la Sierra, gentileza de Julio Ernesto Osuna.
  • AGENDA Vivir para ayudar a vivir, 1998, Ediciones Paulinas, Lima Perú.
  • Tomichá Charupá Roberto, La Iglesia en Santa Cruz, 400 años de historia (1605 – 2005) p. 50. Ed. Verbo Divino.

[1] Agenda Vivir para ayudar a vivir, año 1998

[2] Partida de bautismo de Manuel Jesús Añez Paredes. Cedida gentilmente por Julio Ernesto Osuna.

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