Mons. Coter: “El cristiano tiene el desafío de estar dentro de la situación y resistir al mal, sin ceder a la violencia”

Mons. Coter: “El cristiano tiene el desafío de estar dentro de la situación y resistir al mal, sin ceder a la violencia”

Prensa CEB 19.02.2023.- “El desafío para vivir esta página y las bienaventuranzas, seremos sal de la tierra y seremos luz del mundo, presencia significativa, capaz de cambiar la relación de violencia, de confrontación, de injusticia y de engaño en una propuesta de un mundo nuevo, fraterno, donde ya se vive la lógica del amor de Dios”, fue la invitación de Mons. Eugenio Coter, obispo del Vicariato Apostólico de Pando y Administrador Apostólico del Vicariato de Reyes. Este domingo 19 de febrero, en su reflexión sobre el Evangelio de Mateo (Mt 5, 38-48).

“Ojo por ojo y diente por diente, parece una ley inhumana”, dijo el obispo, a tiempo de reflexionar sobre la actitud que debe tener el cristiano en la vida cotidiana, “el cristiano tiene que superar a esta actitud y no responder a la violencia con la violencia y a la maldad con la maldad. Es la lógica de Jesucristo”, aseguró a tiempo de poner de ejemplo a Gandhi, que supo responder sin violencia.

También, recordó que Dios hace llover sobre buenos y malos: “sobre nosotros cuando somos buenos y malos, para Dios seguimos siendo las personas amadas, bendecidas y ayudadas por Él”, dijo a tiempo de recordar a las madres cuando los hijos están en las cárceles, “ellas siguen ahí, para decir, que la acción hecha es mala, pero el hijo al fin, es bueno”.

De la misma manera, “cuando actuamos mal, Dios reconoce que somos hijos suyos y manifiesta su amor, entonces nuestra vida es iluminada, nuestra vida tiene una fortaleza que permite vencer el mal, permite vencer la violencia, permite reconocer en el otro no un enemigo, sino un hermano”.

En su invitación dijo que, “Jesús espera que el discípulo este dentro del desafío de todos los días viviendo la página de las bienaventuranzas con capacidad de dar una respuesta distinta, de una manera que este iluminado por este amor que el Señor nos tiene y esta actitud de Dios que la experimentamos cada día, en la lluvia, en el sol, en los alimentos, en la belleza, en la providencia de Dios. El cristiano tiene el desafío de estar dentro de la situación y resistir al mal sin ceder a la violencia, no doblegarse a los que lo oprimen y que hacen el mal, sino promoviendo el bien, no dejarse llevar por la venganza, sino una actitud solamente de justicia, y que apunte esto, no de la voluntad de hacer del otro un enemigo, a destruir, sino con una persona con la cual dialogar”.