Autoridades de España, Brasil y Paraguay detectaron droga en un avión y cuatro avionetas provenientes de Bolivia.

Desde febrero, autoridades de España, Brasil y Paraguay detectaron al menos cinco narcovuelos provenientes de Bolivia. El último caso fue reportado por los brasileños el 20 de junio, cuando hallaron una avioneta siniestrada con matrícula boliviana en el bosque de Mato Grosso. La nave fue denunciada por llevar droga y transportaba incluso armas.

El martes, el Grupo Especial de Fontera (GEFron) y la Policía Militar del Estado de Mato Grosso en Brasil halló una avioneta con matrícula boliviana accidentada en zona selvática.

“Sólo fue posible llegar al lugar con el apoyo del helicóptero Ciopaer, encontrando en el lugar los escombros de un tipo Cessna 208 avión (con bandera boliviana) totalmente destruida por el fuego y el cuerpo del piloto carbonizado. Entre los escombros también se encontró un arma antiaérea calibre 50 dañada por el fuego”, describe el informe brasileño. La nave fue denunciada por trasladar droga.

“Entre los escombros de la avioneta boliviana siniestrada también se encontró un arma antiaérea calibre 50 dañada por el fuego”, informe brasileño.

Los otros cuatro casos

Primero. El 15 de enero, autoridades paraguayas se incautaron 265 kilos de pasta base de cocaína provenientes de Bolivia que iban a bordo de una avioneta Cessna 206 CP 2038. La carga estaba valuada en 1,4 millones de dólares.

Se presume que la carga de droga tenía como destino Argentina. Los paquetes de cocaína estaban en bolsas selladas.

Segundo. En febrero, autoridades de España detectaron 478 kilos de droga en un avión de la estatal Boliviana de Aviación (BoA), sin embargo el reporte oficial se conoció el 30 de mayo en Bolivia.

Tercero. El 6 de marzo, una investigación de la Policía paraguaya desarticuló una organización una red de narcotraficantes que transportó desde Bolivia a Paraguay cerca de 400 toneladas de cocaína en más de un centenar de narcovuelos desde 2020 hasta esa fecha.

Los cargamentos de droga eran transportados desde Bolivia en aeronaves con matrícula boliviana, las cuales aterrizaban en pistas clandestinas situadas en la extensión de la Reserva Natural en Alto Paraguay, límite con Bolivia.

Cuarto. La Policía de Brasil aprehendió el 28 de marzo al boliviano Jorge Adalid Granier Ruiz, alias “El Fantasma”, en Mato Grosso. Granier era el principal proveedor de cocaína producida en Bolivia para cárteles de droga de Argentina y una de sus técnicas de entrega era “bombardear” cargamentos desde sus avionetas. Granier cayó ese 28 de marzo junto a una de sus avionetas.

Los narcovuelos de Granier lograban transportar en cada viaje entre 380 y 400 kilos de droga, servicios por los cuales cobraba 300 mil dólares. El delincuente también eran conocido como “El narco fantasma” por su “proeza” de llevar con éxito 925 kilos de cocaína líquida desde Santa Cruz hacia Madrid, España, en 2006, según informes de la prensa brasileña.

Entre 40 y 175 vuelos

En 2016 se informó desde Perú que un solo radar detectó al menos 175 “narcovuelos” en la frontera peruano-boliviana, según el entonces presidente ejecutivo de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas, Alberto Otárola.

Un año antes se conoció desde Argentina, que radares de ese país detectaron que salen al menos 40 narcovuelos cada mes desde Bolivia y que ingresan al espacio aéreo argentino.

En junio de 2022, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico intervino el aeródromo La Cruceña desde donde se presume que salían varios narcovuelos a Brasil y Paraguay. La fuerza antidroga hizo un microaspirado a 66 aeronaves que estaban parqueadas en esas instalaciones y 16 dieron positivo a cocaína.

Opina la oposición

Ante las intervenciones de autoridades españolas, brasileñas y paraguayas que incautan aviones y avionetas con droga, el diputado de Comunidad Ciudadana (CC), Wálter Arízaga, afirmó que Bolivia “ha dejado de ser un país rústico en la producción de estupefacientes a ser un productor industrializado”.

“La forma cómo el narcotráfico esquiva los controles del Estado, donde obviamente hay una corresponsabilidad, nos lleva a la conclusión de que no se está cumpliendo la misión de salvaguardar las fronteras. Evidentemente hay una frontera física, pero la frontera aérea en los aeropuertos ha dejado de tener estándares de seguridad”, aseveró Arízaga. Página Siete llamó a la diputada del Movimiento Al Socialismo (MAS) Celia Salazar, para tener una opinión al respecto, pero no respondió.

Consultado Arízaga, sobre la utilidad que tendría los radares para detectar los narcovuelos, el diputado afirmó que aquello dependen de qué instancia se hará cargo del mismo.

“Nos interesaría que funcionen los radares siempre y cuando estén bajo tuición de alguien responsable y de alguien que diga la verdad, pero yo no sé hasta qué punto nos van a beneficiar los radares, cuando ni siquiera el Ministerio de Gobierno comunica lo que sucedió en febrero (cuando España detectó 478 kilos de droga en un avión boliviano)”, puntualizó Arízaga.

“(Bolivia) Ha dejado de ser un país rústico en la producción de estupefacientes a ser un productor industrializado”, diputado Wálter Arízaga, de Comunidad Ciudadana.

En febrero, el ministro de Defensa, Edmundo Novillo, informó que los 13 radares, comprados en 2016, no están operando porque se encontraban en proceso de implementación.

Supuestamente los radares cubren el 100% del espacio aéreo del territorio nacional y tienen la tecnología para identificar a las aeronaves (entre ellos deberían detectar narcovuelos) que planean a bajas alturas para evitar ser detectadas.

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