Tras magnicidio en Haití la Policía abate a 4 presuntos asesinos y captura a otros 2

El ataque fue ejecutado por un comando armado que ingresó al domicilio del mandatario en la madrugada. ONU, OEA y líderes mundiales exigen una investigación. Primer ministro declara estado de sitio y dice estar a cargo del país

Agencia AFP

El presidente de Haití, Jovenel Moïse, fue asesinado y su esposa resultó herida a primera hora de ayer en un ataque con armas de fuego en su residencia privada, un magnicidio que empeora la crisis política que sufre el país.

Cuatro “mercenarios” murieron y dos fueron arrestados tras el asesinato del presidente, informó la policía, que dijo que sus fuerzas realizan un operativo en la capital, Puerto Príncipe.

El primer ministro, Claude Joseph, declaró el estado de sitio, dijo estar ahora a cargo del país y llamó a la calma mientras aseguraba que la policía y el ejército se encargan de garantizar la seguridad de la población. Mientras, crecían la indignación y la conmoción en la comunidad internacional.

“El presidente fue asesinado en su casa por extranjeros que hablaban inglés y español”, informó Joseph sobre el asalto, ocurrido sobre la 01:00. “Esta muerte no quedará impune”, dijo en un discurso a la nación.

Lo ocurrido amenaza con desestabilizar aún más al país, ya enfrentado a una doble crisis: política y de seguridad.

Moïse gobernaba por decreto Haití, el país más pobre del continente americano, después de que se postergaran las elecciones legislativas previstas para 2018.

Además, en los últimos meses aumentaron los secuestros extorsivos, reflejo de la creciente influencia de las bandas armadas en el país caribeño.

Haití también convive con una pobreza crónica y recurrentes desastres naturales.

Moïse enfrentaba una fuerte oposición por parte de sectores de la sociedad que consideraban su mandato ilegítimo. En los últimos cuatro años el país tuvo siete primeros ministros. Y estaba previsto que Joseph fuera sustituido esta semana tras tres meses en el cargo.

Anoche, el director general de la policía haitina, Leo Charles dijo que “cuatro mercenarios fueron asesinados, dos puestos bajo nuestro control. Tres policías que habían sido tomados como rehenes fueron recuperados”.

Agregó que la policía persiguió a los asesinos inmediatamente después del ataque.

Puerto Príncipe paralizado

Tras el anuncio del asesinato, todas las actividades, los comercios y transportes se paralizaron en Puerto Príncipe y otras ciudades, según testimonios.

Las calles de la capital se encontraban en calma ayer, sin presencia reforzada de la policía o las fuerzas de seguridad.

El presidente estadounidense, Joe Biden, condenó en un comunicado el “acto atroz” y envió sus “más sinceros deseos para la recuperación de la primera dama Moïse”. El Departamento de Estado estadounidense pidió, en tanto, realizar las elecciones legislativas y presidenciales previstas en Haití para este año.

También manifestaron su férrea condena Reino Unido, Francia, España y numerosos países de América Latina.

El jefe de la diplomacia de la Unión Europea, Josep Borrell, alertó sobre el riesgo de desestabilización y una espiral de violencia en Haití.

El Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) dijo estar “profundamente consternado” y realizará el jueves una reunión de emergencia para abordar la situación.

Mientras que la Organización de los Estados Americanos (OEA) declaró su apoyo a la democracia en Haití al condenar enérgicamente el asesinato, tras una sesión virtual extraordinaria de su Consejo Permanente.

El Consejo Permanente de la OEA, que reúne a los 34 miembros activos de la organización, aprobó por aclamación una declaración de repudio del “vil ataque” con armas de fuego ocurrido esta madrugada en la residencia privada del mandatario en Puerto Príncipe, en el que la primera dama, Martine Moïse, resultó gravemente herida.

El texto, presentado por la delegación de Haití ante la OEA, señala la “más vehemente condena al atroz crimen” y hace “un urgente llamado a una rápida investigación internacional” para llevar ante la justicia a sus autores.

Por su lado, el gobierno brasileño exhortó ayer a “identificar” y juzgar a los autores del asesinato del presidente haitiano Jovenel Moise e instó a los haitianos a “superar la crisis en el marco de la Constitución”.

El embajador de Haití en Washington, Bocchit Edmond, dijo que los autores del magnicidio eran mercenarios “profesionales” que se hicieron pasar por agentes de Estados Unidos y posiblemente ya hayan huido del país.

Fue un ataque bien planificado y eran profesionales”, dijo Edmond a periodistas.

Múltiples crisis

Moïse, un exempresario que levantó varios negocios en el norte del país, de donde es originario, irrumpió en la escena política en 2017 con un mensaje de reconstrucción.

Hizo campaña con promesas populistas, pero mantuvo la retórica incluso después de ser elegido en febrero de 2017.

La extensión de su mandato se convirtió en fuente de enfrentamiento político. Moïse mantenía que su gobierno duraba hasta el 7 de febrero de 2022, pero otros afirmaban que terminaba el 7 de febrero de 2021.

El desacuerdo surgió porque Moïse fue elegido en una votación anulada por fraude y un año después volvió a ganar las elecciones.

Sin parlamento, la crisis del país se agudizó en 2020 y llevó a Moïse a gobernar por decreto, lo que avivó la desconfianza hacia su persona.

Elecciones postergadas

El Consejo de Seguridad de la ONU, Estados Unidos y Europa habían pedido que se celebraran elecciones legislativas y presidenciales libres y transparentes para finales de 2021.

El lunes, Moïse había anunciado el nombramiento de un nuevo primer ministro, Ariel Henry, de 71 años, quien participó en la respuesta al coronavirus en Haití y anteriormente ocupó cargos de gobierno en 2015 y 2016 como ministro del Interior y luego de Asuntos Sociales y Trabajo.

También fue miembro del gabinete del ministro de Sanidad entre junio de 2006 y septiembre de 2008. Seguidamente se convirtió en jefe de gabinete, cargo que ocupó hasta octubre de 2011.

Moïse encargó a Henry “la formación de un gobierno de base amplia” para “resolver el flagrante problema de la inseguridad” y trabajar para “la celebración de elecciones generales y el referéndum”.

A pesar de ser próximo a la oposición, el nombramiento de Henry no fue bien recibido entre sus filas, que continuaron exigiendo la dimisión del presidente.

Ante el magnicidio del presidente haitiano, el gobierno de República Dominicana ordenó el “cierre inmediato” de su frontera con Haití. El presidente dominicano, Luis Abinader, condenó el asesinado, ejecutado por presuntos mercenarios extranjeros.

“Este crimen atenta contra el orden democrático de Haití y de la región. Nuestras condolencias a sus familiares y al pueblo haitiano”, escribió el mandatario en Twitter.

La inestabilidad política crónica y los desastres naturales han dejado a Haití como uno de los países más pobres de América Latina.

Con una veintena de gobiernos en los últimos 35 años, es la nación de la región que más gobiernos ha tenido en menos tiempo desde fines del siglo XX.

El país caribeño sufre, además, un incremento de violencia por parte de bandas criminales, secuestros y un deterioro de estándares de vida donde casi el 60% de la población vive bajo el umbral de la pobreza.

En 2010, un terremoto mató a 200.000 personas y causó daños extensos a la infraestructura y economía.

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